El primer paso para empezar con la técnica del doble golpe (double, doublet, double kick o double bass drum stroke) es por tener una buena postura. Tus pies deben de formar, preferentemente, un ángulo de 90° con el suelo para evitar fatiga y cansancio al máximo. Una vez que estás en posición, recuerda haber hecho los debidos ejercicios de calentamiento antes de comenzar a golpear tu batería. Una vez que hayas cumplido con estos requisitos, sigue los siguientes pasos para comenzar a practicar.
El segundo paso es poner tu pie en el lugar correcto. Como puedes ver en la foto, tu pie debe de estar colocado ligeramente por arriba de la mitad del pedal, con el talón elevado. El talón debe estar formando un ángulo de 15-25° con respecto a la punta del pie. Te recomiendo que si es la primera vez que tratas de hacer un doble, el talón lo levantes lo más posible (sin exagerar) ya que será más fácil que aprendas de esta manera. Sin embargo, si se toca mucho tiempo con el ángulo del talón muy pronunciado, tus músculos se cansarán rápidamente, por lo que NO es recomendable mantener la posición por mucho tiempo. Una vez que tienes un poco más de práctica, podrás hacer el ángulo más pequeño (bajando el talón hasta estar más cerca del pedal) o incluso descansar el pie sobre el pedal. Una vez que tienes tu pie en el lugar correcto, golpea unas cuantas veces el bombo para que te acostumbres a la sensación que se tiene cuando se hace de esta manera. Golpea y levanta el pie de 1 a 1.5 pulgadas cada vez. Suena y se siente algo raro, pero saber esto tendrá una enorme ventaja cuando conozcas el paso 3.Pero antes vamos a lo más importante, a esta altura, si cabía la remota posibilidad de que mi madre estuviera leyendo este blog, con todo lo del doble bombo que puse arriba para despistar estoy seguro de que habrá abandonado la lectura de este post en el primer párrafo, por lo cual estoy en condiciones de hablar sin censura maternal. La verdadera motivación de este artículo es contar algo extremo, algo por lo cual podría pagar con mi vida de enterarse mi progenitora; no me quiero extender más: tengo una tasa sucia debajo de mi cama desde febrero. Genial! Ya es diciembre, esto tenía pensado escribirlo antes, pero el pasar de los meses lo va convirtiendo en un suceso cada vez más extremo. La cosa es así. Me tomé un café con leche en la cama los últimos días de febrero y al terminar la puse debajo de la misma seguramente para no levantarme. Sucedió que al día siguiente me fui para Paysandú. Y a los 3 o 4 días me fui a Francia, donde me compré una tasa mucho mejor que la que tenía, razón por la cual la primera quedó sin uso. “Sí, entendemos, pero eso no impide que laves la otra que dejaste sucia durante un mes hasta que llegaste, ni mucho menos que la dejes ahí el resto del año!” me dirán ustedes. Y tienen razón. Por eso estoy camuflando este texto con lo del doble bombo, porque si tuviera una buena excusa que justifique tal barbarie antihigiénica ya lo habría hecho público antes, culpando a alguien obviamente. También me tomé la molestia de camuflar una tímida foto de la tasa –que recuerdo en un principio era amarilla- en este update: si prestan atención podrán distinguir un hongo con forma de tasa en el espacio entre el redoblante y el bombo derecho de la Mapex de abajo. La verdad es que no entiendo como sucedió, y en realidad tendría que estar hablando en present continuous porque mientras escribo esto, siento que la víctima me observa desde allí abajo por entre los hongos que la recubren como esperando el momento justo para asesinarme, mientas tecleo cosas acerca de lo mal que luce. Volteo para ver comprobarlo y sí, allí esta, inamovible, inlavable, mimetizada… hasta parece una simple protuberancia de la baldosa sobre la que se apoya. En tres días me vuelvo a Paysandú y esa tasa no puede quedar ahí porque sino ya me entraría a arrepentir de no haberme puesto en contacto con la gente de Guiness World Records. Vienen momentos duros, de manos con guantes de latex, de mucho Nevex multiacción, o en el peor de los casos, de bolsa negra… Ahora tengo que seguir un poco más con el artículo del doble bombo por si la gente que no debe leer esto se le ocurre ver como termina. Recuerden que siempre voy un paso más adelante.

El tercer y más importante paso es la esencia del golpe doble. Una vez que hayas culminado el golpear el pedal con el tobillo levantado y separar un poco el pie del pedal después de golpear, tienes que resbalar el pie hacia arriba y dar un golpe tenue, lo que creará el sonido del doble golpe. En el paso número 2, cuando te dije que levantaras el pie de 1 a 1.5 pulgadas fue para que dejaras libre el pedal, para que lo dejaras "rebotar". Ahora, al separar el pie del pedal y moverlo hacia adelante al mismo tiempo (algunas personas lo resbalan, otros simplemente lo mueven, yo utilizo las dos, haz lo que te parezca más fácil). Ahí se llevará a cabo el segundo golpe. La secuencia del golpe sería así: (1) Golpe (2)levantas, dejas rebotar al pedal y lo (3)mueves hacia adelante y das un golpe tenue. Toma en cuenta que este movimiento se lleva a cabo en fracciones de segundo y no se puede pensar cada movimiento a la hora de hacerlo. Lo que quiero decir es que este movimiento tiene que ser "automático", no puedes pensar 1, 2 y 3 cada vez que lo hagas.





